jueves, marzo 17, 2005

Miasis

Arturo Gentil
Ha pasado demasiado tiempo. Tanto que la confusión se ha instalado en mi consciencia y la ambigüedad se impone sobre cualquier intento de precisión. Como he dado a entender, mi cuerpo tiene una historia larga, pesada o, quizás, las tenga múltiples.

Me es difícil recordar, pero de mis primeros momentos solo puedo distinguir con claridad la sensación de confinamiento: las fronteras, la intimidad sobrevenida y el miedo. El miedo a lo externo, a la inevitable relación.

Con el tiempo, fui dando en comprender cuan equivocado estaba: aquel primer proyecto me inició a la vida, me alimentó y protegió mientras duró. ¿Como explicar las emociones que se sucedieron al abandonarlo? la fuerza del viento de la esperanza, la alegría, similar a la del adolescente cuando comprende que no tiene que esperar a hacerse mayor para poder besar a una chica, y el poder, la inmunidad.

Después de tanto tiempo aún recuerdo la sensación fresca que experimenté al ocupar el siguiente, la aspereza de lo nuevo y el convencimiento de que no existe mayor intimidad que la que se consigue dentro de otro.

Arturo Gentil.