jueves, abril 07, 2005

Manifiesto por la liberación de la cultura

Cultura:
  1. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
  2. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc
(Diccionario de la Real Academia Española . Vigésimo segunda edición, en línea)

Los abajo firmantes,

Manifestamos,

que al calor de los resultados fruto del esfuerzo en la creación de contenidos culturales, existe una floreciente industria de difusión y distribución de dichos contenidos.

Que la extrema vigencia temporal de los denominados "derechos de autor" tal y como están establecidos en la actualidad representan una barrera a la incorporación de la cultura al dominio público, bien común, en una época histórica análoga a la que acompaña la revolución de la imprenta.

Que desde determinadas organizaciones se viene incurriendo en un proceso de demonización de la red de difusión, distribución e intercambio de información más igualitaria jamás concebida, así como en un afán recaudatorio injusto, abusivo y a todas luces excesivo.

Que la mera edición impresa, o publicación de cualquier contenido audiovisual disfruta de unos derechos de explotación comercial cuyo plazo de duración, ampliado artificialmente, amenaza el ejercicio del derecho de acceso universal a la cultura.

Que la historia reciente muestra, con ejemplos como los logros obtenidos por el software libre, que el poder creativo, intelectual y cultural de los inmensos colectivos a que dan lugar las redes de telecomunicaciones no puede ser despreciado.

Que el acceso universal a la cultura beneficia tanto al público como a los creadores.

Que nadie posee ni nuestros pensamientos, ni nuestras ideas.

Renegamos,
de los argumentos falaces que equiparan la cultura con la explotación comercial, industrial o que la degrada a un mero elemento de consumo.

Reivindicamos,
que acorde a los tiempos, se garantice el acceso universal y la distribución masiva, de forma libre y gratuita de todos los contenidos culturales propiedad del estado en sus fondos, bibliotecas o almacenes de depósito legal.

Que la sociedad, la industria y los autores busquen un nuevo modelo de relaciones económicas que, en vez de constreñir el uso de las tecnologías de la comunicación, potencie y se aproveche de su desarrollo y multiplique sus beneficios.

Que este nuevo acuerdo entre los autores y el público garantice las recompensas necesarias para incentivar la creación sin impedir la difusión de la cultura.

la limitación temporal de los llamados "derechos de autor" en unos términos más acordes con el derecho de acceso a la cultura reconocido por la Constitución Española y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La recuperación de las funciones originariamente atribuidas al Ministerio de Cultura en detrimento de la actual actitud de salvaguardia a la industria del entretenimiento. Exigimos a nuestros representantes y poderes públicos, que lleven a cabo las medidas ejecutivas y legislativas necesarias para llevar a la práctica las reivindicaciones arriba expuestas tanto en el ambito nacional, como especialmente en el ámbito de la Unión Europea.

e Invitamos a la ciudadanía a que haga suyo este Manifiesto.


4 opiniones:

A las 4/08/2005 11:35:00 a. m., Blogger Illaq dijo que...  

¿Por qué el Illaq no puede sumarse al manifiesto?:
Quizá el Illaq disguste a algunas personas, pero, en efecto, no puede firmar. Aunque, desde el punto de vista del Illaq y con sus tantas veces aludidas convicciones francfortianas, habría que huir de declaraciones “ad hominem”, dadas las circunstancias y lo que el mismo Illaq observa en sus vagabundeos, se ve obligado a hacer unas “declaraciones de principio”:
- El Illaq usa asiduamente las redes P2P, precisamente desde que decidieon convertir esa actividad en materia del Código Penal.
- El Illaq no da 5 céntimos por los políticos que nos rigen, en general, aunque por algunos que ya no nos rigen y sus secuaces, al menos por ahora, ni siquiera 1.

Desde el punto de vista del Illaq que, como siempre, mantiene su condición de “illaq a la izquierda”, en todos los episodios a los que va asistiendo, no aprecia un especial apego a la “cultura”, sino, más bien, a un problema más pedestre, comercial.
El Illaq está firmemente convencido de que la cultura no hay que “liberarla”, puesto que, de lo que se trata es de “liberar” medios de transmisión... la “cultura” la adquiere cada cual y, como los admirados francfortianos señalan, el juicio crítico no es lo que aquí se ventila.
El Illaq cree que nada tiene que ver la protesta por unos abusos sin precedentes de los llamados “derechos de autor” con las acepciones del diccionario que se mencionan. De hecho, el Illaq duda mucho, muchísimo, abrumadoramente mucho de que la corrección del abuso señalado se tradujera en una “asimilación personal del ‘conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”, porque, para ello, hace falta mucho, muchísimo trabajo intelectual personal.
El Illaq cree que las grandes empresas y las grandes mafias están haciendo su, no agosto, sino “de enero a diciembre”, a costa de los vendedores de “top manta”, autores, de los editores, del público, etc. y que P2P los ha cogido “a contrapié”. En realidad, el Illaq considera que el P2P es una forma más dinámica, rápida y universal de “prestar cosas”, exactamente igual que el mismo Illaq prestaba sus libros, sus discos (a veces sin devolución).
El Illaq no se “manifiesta por la ‘liberación de la cultura’”, pero sí por la anulación del derecho de propiedad sobre los objetos adquiridos, por la desmesurada prolongación de la vigencia de los derechos de autor, que van mucho más allá del esfuerzo de creación y que impide el ejercicio real de la crítica.
El Illaq sí cree que es preciso arbitrar el modo de que los autores, editores, productores, etc. obtengan un beneficio por lo que hacen, pero, según el Illaq, el verdadero problema es ése: hallar el modo de hacerlo, sin que las ganancias, sobre todo de las grandes multinacionales, sean desmesuradas.
El Illaq no entiende que una película “taquillera” tenga que seguir haciendo dinero mediante vídeos, artículos “promocionales”, etc.
El Illaq no entiende que unas piezas musicales que han alcanzado el “éxito” tengan que seguir “devengando ingresos” por los mil y un “refritos” que se hagan de ellas.
Pero el Illaq se niega a traer a colación, para dirimir un asunto comercial, el diccionario, la Constitución o la Declaración de los Derechos Humanos, porque le parece “matar mosquitos a cañonazos”: pierden todo su efecto, sobre todo cuando las alusiones no son concretas, sino “en general”.
El Illaq tampoco puede permitirse el lujo de discutir las “funciones originariamente atribuidas al Ministerio de Cultura”, porque las funciones de un ministerio las fija el Presidente del Gobierno: no hay “funciones originarias”.
El Illaq también se pregunta (y no de ahora) para qué sirve un “Ministerio de Cultura”.
El Illaq, eso sí, se pregunta cómo escoge el Presidente a sus ministros:no se olvide la “triunfal” entrada de la Sra. ministra en su Ministerio, demostrando ante todo el público que, a pesar de haber sido “consejera” del ramo, desconocía la legislación vigente que atañe a su departamento (asunto IVA de los libros)...
Es decir, el Illaq está, probablemente, de acuerdo con el “motivo”, pero no con lo que, a sus cortas luces, es una declaración que aprovecha los estados de ánimo y los sentimientos de los ciudadanos, los mezcla con alusiones generales y se ofrece como vehículo de protesta.
Por eso, el Illaq, no firma y no comulga con el manifiesto. Sí participaría con gusto en la búsqueda de soluciones, aunque es consciente, muy consciente, de su estatus de “illaq a la izquierda”, tanto para unos como para otros.

A las 4/08/2005 02:03:00 p. m., Blogger Alfred-λ dijo que...  

Estoy de acuerdo contigo que la declaración es más que exagerada, que lo que hay que liberalizar son los medios en si y no los contenidos. Que los derechos autor tienen una vigencia temporales exageradas. Pero también creo que este manifiesto es un comienzo hacia un cambio.

A las 4/09/2005 02:02:00 p. m., Blogger Jamarier dijo que...  

Es curioso, posiblemente ahora se escucha mucha más música que nunca, hay mayor producción de películas y que yo sepa, hay una explosión de teatro del «oficial» y de salas alternativas. Y ¿es la gente más culta? o dicho de otro modo: ¿tienen más cultura?

Desde mi punto de vista no sólo no son más cultas sino que yo aseguraría que lo son menos. Aquí falta una incógnita en la ecuación...

... y es la educación. La educación recibida es la que nos permite asimilar la cultura a la que nos vemos expuestos en cultura propia. Todos estos manifiestos pro liberación de la cultura, lo que pretenden es aumentar nuestra exposición a estos conocimientos; pero sin una educación que nos permita evaluar, criticar, relacionar estos inputs, difícilmente mejorará la cultura.

¿Nadie hace un manifiesto para que mejore nuestra educación? Quien tenga conocidos en edad escolar verá lo que me refiero. Cada vez se da peor educación.

Es curioso como funciona esto de solicitar la liberación de la cultura:
Suelo usar BitTorrent (http://www.bittorrent.com/introduction.html) que es un sistema para que pequeños servidores puedan poner a disposición de muchas personas archivos sin que se sature la conexión del servidor. Aunque no fue diseñado para eso, ahora se utiliza, entre otras cosas, para descargar rápidamente peliculas y discos en mp3. A diferencia del la conocida red de edonkey, en este sistema hay que publicar en unos servidores (llamados tracker) los ficheros que compartes y los servidores hacen de índice de lo disponible. Estos ficheros están un tiempo disponibles y finalmente se retiran del servidor. Como este sistema no fue creado para copiar material protegido, en los tracker suele aparecer información como el número de personas que descargan cada archivo en cada momento.

Lo curioso de todo esto es que estudiando uno de estos servidores puedes ver los intereses culturales del sector de las personas que usan bittorrent muy similar a edonkey. Como podeis suponer los top son la última película de Van Diesel, David Bisbal, el calendario íntimo de Pamela, etc. ¿esta es la cultura que la gente quiere compartir?

Creo que muchos se saltaron las clases de historia de la filosofía: es cierto que en la antigua grecia como tenían esclavos, los señores estaban ociosos, y ese ocio les permitió preocuparse de temas nunca antes planteados dando al nacimiento de la filosofía. Ahora, basandose en este enunciado, afirmar que cualquier producto para el ocio es bueno para la filosofía (o cultura, o educación, o ...) es muuucho decir.

Tengo más cosas que decir, pero me las reservo para el libro que voy a escribir sobre el tema ;-)

A las 4/09/2005 02:38:00 p. m., Blogger Illaq dijo que...  

Jamarier, el Illaq está ansioso por leer el libro...

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