miércoles, mayo 18, 2005

A vueltas con la ciencia

Ayer, la CNN publicaba el artículo Kansas looks at redefining science. ¿De verdad que el estado de Kansas pretende "redefinir" la ciencia?

Vamos por partes. Nadie dudará que el estado de Kansas sea democrático... Ante las disputas acerca de lo que haya que enseñar a los tiernos infantes de su jurisdicción, el consejo escolar del lugar opta por pedir opinión... y se la dan. Ahora sólo falta ver cuántos se inclinan a favor de una opinión y cuántos afavor de otra. Conclusión: los científicos que protestan no son democráticos... la ciencia debe ser lo que diga el pueblo... de lo contrario, sería "antidemocrática", ¿no?

Habría mucha tela que cortar en torno al fondo y a la forma del procedimiento, pero centrémonos en las dos definiciones propuestas. Los llamados partidarios del “diseño inteligente” pretenden definir la ciencia como “método sistemático de investigación continuada” mediante la observación, el experimento, la medida, la construcción teórica, la comprobación de ideas y el razonamiento lógico que conduzcan a las mejores explicaciones de los fenómenos naturales.

Los científicos y sus seguidores se oponen rotundamente a la definición adversaria y mantienen la definición al uso: la ciencia es “una actividad humana de búsqueda sistemática de explicaciones naturales de lo que observamos en el mundo que nos rodea”.

¿Dónde está el problema? Diríase que estos científicos andan buscándole los tres pies al gato: si los del diseño inteligente les aceptan todo... Sólo dos preguntas:

¿Es la ciencia un método? [Pista: un “método” es un medio para llegar a algo...]

¿Cuáles pueden ser las mejores explicaciones de los fenómenos naturales? [Pista: como todo está muy organizado y muy bien construido, el diseño es “inteligente”...]

Lo preocupante es que la “reacción” no proviene de medios poco ilustrados, sino de personas que exhiben títulos y méritos académicos a raudales: Stephen Meyer, por ejemplo, uno de los principales defensores de la ideología del "diseño inteligente", es geofísico y doctor e Historia y Filosofía de la Ciencia. Es obvio, por tanto, que personas de este calibre pueden deslumbrar con facilidad a mucha gente (el célebre argumento de “lo ha dicho Fulano...”).

Allá por el siglo XIII, los escolásticos tenían muy clara la diferencia entre lo natural y lo "sobrenatural"... Pensaban que el "diseño" correspondía una "inteligencia", pero no osaban mezclar las churras con las merinas, cosa que sí parecen acariciar algunos hipercreyentes del siglo XXI.