jueves, noviembre 24, 2005

crítica: La Vida Secreta de las Palabras

Lo primero que he de reconocer es que fui un poco reticente al cine a ver esta película. La razón es que la anterior película de la directora, Isabel Coixet, me resultó bastante deprimente. Y es que Mi Vida Sin Mí es una gran película y puedo reconocer que tiene un fondo positivo, pero me resultó tan dura que no encontraba el valor necesario para entrar al cine pensando que me esperaba otra ración de tristeza gratuita. Afortunadamente, no fue así y aunque la película es muy dura, también es muy contenida en cuanto a emociones. Si en Mi Vida Sin Mí el argumento era un continuo hundirse en la inevitable muerte de la protagonista, en esta ocasión ha optado por una explosión de la tensión que va acumulando durante el desarrollo de la trama. Lo cierto es que, aunque La Vida Secreta de las Palabras puede ser brutal, entiendo que está mejor dosificada.

Todo arranca cuando Hanna (Sara Polley), una enfermera con sordera, se ofrece para cuidar de Josef (Tim Robbins), que ha sufrido graves quemaduras y está temporalmente ciego debido a un accidente en la plataforma petrolífera en la que trabaja. En ésta hay otros personajes, entre los que podemos destacar a Simon el cocinero, interpretado por un Javier Cámara que no tenía ni idea de inglés antes de rodar la película (y vaya si se nota). Por supuesto, la relación entre Hanna y Josef se irá haciendo especial...

La palabra mágica que resume esta película es contención. Desde la austera plataforma petrolífera en la que transcurre la historia hasta la sobria y a la vez soberbia interpretación de los dos protagonistas, todo transmite la sensación de que se esconde más de lo que vemos. Al igual que el aspecto de la plataforma, que es a la vez bella y dura, Isabel Coixet nos regala imágenes que son grotescamente bellas. El trabajo de Sarah Polley (actriz talismán de la directora) y de Tim Robbins es simplemente magnífico. Al parecer, Tim aceptó hacer la película inmediatamente después de leer el guión y este actor ha dado lo mejor de sí mismo, aunque afirme que "todo estaba en el guión" y añada: "yo sólo aporté los tatuajes y el agujero que me hice en la oreja para un pendiente".


En fin, que pese a la dureza de la película se trata de una obra magnífica que satisfará a los paladares más exquisitos y que personalmente encuentro más interesante que la anterior película de la directora. A destacar el apartado musical, tan cuidado por Isabel Coixet y que ha vuelto a bordar.
    Me ha gustado: La forma de manejar el tempo de la historia por parte de la guionista/directora. El claustrofóbico escenario.

    No me ha gustado: Puede que el final, aunque no esta mal, sea mejorable.

    Lo mejor: Las interpretaciones de los protagonistas. La contención.

    Lo peor: El inglés de Javier Cámara :P

    Curiosidades: La plataforma petrolífera se encuentra al norte de Irlanda y era el único sitio que encontraron en el que podían trabajar sin pasar unos cursos de seguridad.

    Espectador recomendado: La Vida Secreta de las Palabras no es para pasar un buen rato. Ni siquiera es para pasar el rato, pero lo cierto es que no reparte tristeza gratuita. Sólo para aquellos interesados en el cine comprometido con la realidad.