viernes, noviembre 25, 2005

el fruto de los vientos

Recibido en mi correo, con mucha ironía y mala leche:

Somos un grupo de docentes de todos los niveles educativos que estamos muy preocupados por el bajo nivel cultural en nuestra sociedad, los altos índices de fracaso escolar y la proliferación de telebasura. Para salir de esta situación queremos traspasar los muros de las escuelas, los institutos y las universidades, llevando la cultura y la educación a ámbitos en los que hasta la fecha hemos estado ausentes, en los que nuestra dejadez ha privado a muchos ciudadanos del derecho universal a la cultura.

Como primer paso, queremos llegar a un acuerdo con las autoridades eclesiásticas para que nos cedan un diez por ciento del tiempo de las misas con el fin de que profesores especialistas en las distintas disciplinas puedan llegar más fácilmente a los creyentes mediante breves intervenciones didácticas.

Estamos estudiando cuál sería el momento idóneo para insertar en las misas contenidos científicos y culturales, tal vez inmediatamente después de la consagración o justo antes del padre nuestro. Está claro que algunos feligreses podrían, con razón, objetar que ellos no tienen porqué aumentar sus conocimientos ni su cultura, ya que acuden a misa con el sólo fin de orar y escuchar la palabra de Dios. Para solucionar este problema, y aunque pudiera parecer inconstitucional, a la entrada a la Iglesia les haríamos rellenar un formulario para que manifestaran su preferencia por la religión o la cultura. Una vez identificadas estas personas, podrían abandonar en el momento adecuado la nave principal de la Iglesia y reunirse en las capillas laterales, la cripta o el salón parroquial. Con el fin de evitar agravios, estas personas podrían recibir durante ese rato charlas de carácter no cultural ni educativo pero muy relacionadas con los contenidos que se estén impartiendo en ese momento al resto de los fieles desde el altar.

Por ejemplo, los feligreses que no quieran repasar la tabla periódica, estudiarán los efectos perniciosos de los colorantes alimentarios, los que no quieran hacer ejercicios de educación física podrán ver un documental sobre la obesidad, y los que no quieran repasar los verbos irregulares ingleses podrían estudiar estadísticas sobre la importancia de hablar idiomas en el mundo moderno.

Los obispos nos han adelantado que no habría problema en computar el tiempo de cualquiera de estas actividades como tiempo equiparable al dedicado a escuchar la palabra de Dios, a la oración, a la contemplación, la penitencia o a la caridad y en ningún caso podrá discriminarse el acceso a la salvación eterna a los fieles en razón a sus preferencias religiosas o educativas. Tampoco han puesto la más mínima objeción a la aparente contradicción derivada de que el contenido de las misas esté basado en la fe y las creencias, en contraste con la naturaleza científica y académica de los contenidos que habitualmente impartimos en las aulas.

En un primer momento, las clases se impartirían sólo durante las misas obligatorias de los domingos y fiestas de guardar, para más adelante extenderse a otros actos religiosos de asistencia no obligatoria como bautizos, bodas, comuniones, funerales, ejercicios espirituales, ordenaciones sacerdotales e incluso ceremonias de canonización o beatificación.

Pero, ¿de dónde saldría el dinero para pagar al profesorado que trabaje los domingos? Sin duda alguna de los donativos que los fieles depositan en los cepillos, del porcentaje de impuestos destinados al sostenimiento de la Iglesia Católica o, en general, de los presupuestos de la Iglesia.
Para garantizar la calidad de las enseñanzas impartidas, nuestra asociación gestionaría directamente el dinero aportado por la Iglesia y con él contrataría a profesores de sólida formación pedagógica y científica que se encargarían de impartir las clases durante las misas.

Naturalmente, dado el carácter eminentemente laico de las clases, no dudaríamos en despedir fulminantemente a aquellos profesores que no mantuvieran una coherencia laica entre su vida profesional y personal haciendo cosas como casarse por la iglesia, acudir a misa semanalmente o participar en cualquier tipo de actos religiosos.

Finalmente, llevaremos nuestras negociaciones hasta el mismo Vaticano, con cuyas autoridades firmaríamos un Concordato que garantizara la continuidad de nuestra noble tarea docente en las iglesias durante los años venideros.

4 opiniones:

A las 11/25/2005 05:36:00 p. m., Blogger Illaq dijo que...  

Ironía, sí, pero "mala leche"... no. No hay agresión, aunque haya quien pueda interpretarlo así. Entiendo que haya personas a las que puedan doler este tipo de cosas, pero si la Iglesia Católica no hubiese usado y abusado de su poder y si no siguiese erre que erre en sus intentos de bautizar lo que no es patrimonio suyo, no habría lugar a la beligerancia de quienes no se identifican con ella. Si, para colmo, en el terreno educativo, comparte ideas y preocupaciones con un partido político muy concreto, nadie puede rasgarse las vestiduras por "manifiestos" de este tipo.

A las 11/29/2005 08:35:00 p. m., Blogger Jamarier dijo que...  

Yo si creo que van con mala intención. Estamos actualmente inmersos en una campaña de desprestigio hacia la iglesia. Fijaos que el texto pierde la gracia si hablamos de otras religiones o cambiamos las refencias de la religión por el deporte.

¿os habeis fijado que:

*Se dan más clases de educación física que de religión a lo largo de la semana?

*El deporte (el futbol por ejemplo) mueve mucho más dinero todas las semanas que la religión?

*Los gestores deportivos (personas como el Sr. Lopera) tienen más poder económicamente hablando que la iglesia? (teniendo inmobiliarias, constructuras, etc)

*Hay fondos financieros que te dan más o menos intereses en función del equipo que gane la liga.

*El porcentaje de personas que hacen deporte fuera de clase es inferior de los que van a misa.

*El beneficio de un espectáculo deportivo es para el que lo organiza y la iglesia organiza constantemente acciones benéficas (monjas con asilos, casas de acogida, rehabilitación de drogodependientes, etc).


Por tanto, cada vez que alguien ataque a la religión en la enseñanza, yo lo haré con la educación física para mostrar lo peregrino de ciertos razonamientos.

El poder del que tanto se habla que tiene la iglesia católica es el poder que sus fieles le dan. ¿qué poder tiene la iglesia Católica en Iran? ¿o en Inglaterra? escaso o nulo. España, digan lo que digan sigue siendo muy mayoritariamente católica.

Respecto a la religión en la escuela. Que es de lo que trata la carta. Considero que la escuela (sobre todo a niveles bajos y obligatorios) ha de cubrir de forma general todos los aspectos del ser humano.

* Aspectos artísticos, tanto de bellas artes, o música o literatura (area artes)

* Aspectos de cálculo y pensamiento simbólico (area de matemáticas)

* Aspectos relacionados con la comunicación (area de lengua)

* Aspectos relacionados con nuestra sociedad, nuestra historia, la política o el derecho (area de sociedad)

* Aspectos relacionados con la capacidad de razonar, dialogar o pensamiento en general(area de filosofía)

* Y aspectos relacionados con la espiritualidad (area de la religión).


Algunas de estas se dan como asignaturas y otras se desarrollan transversalmente desde diversas asignaturas. Además, y antes de que alguien salte al cuello. El area que menciono de religión también incuye aquellos que no profesan ninguna religión. Y si en las clases de religión (católica) se estudia sobre «historia sagrada», en las clases de religión (no-religión) se podría estudiar los textos de grandes filósofos ateos que no entren en el temario de la asignatura de filosofía.

El que las clases de «ética» (no se como se llamará ahora) fuese un fracaso o no depende de si el profesor se ponía a jugar al parchís con los alumnos o hacía algo constructivo, pero en ningun caso, de la existencia o no de las clases de religión.

Umm, «El fruto de los vientos», que título tan sugerente. ¿para cuando el próximo enigma?

A las 11/29/2005 11:35:00 p. m., Blogger Irra dijo que...  

A ver, la religion en el colegio...

NO

Historia de las religiones o algo asi, me vale. Pero la religion es algo que no tiene que ser enseñado en los colegios (publicos al menos no, los privados tu eliges si acatas o no los contras del producto que "compras")

La enseñanza debe ser laica.

He aqui uno de los pocos puntos que tengo en comun con el actual gobierno :P

A las 11/29/2005 11:45:00 p. m., Blogger Irra dijo que...  

Por cierto, respecto a lo de comparar religion y futbol...

Aunque me caiga mal Lopera aun no ha mandado a nadie a la hoguera por noser betico. De la iglesia no podemos decir lo mismo...

Florentino no ha apoyado a ningun regimen fascista. Me faltan dedos para contar lso que ha apoyado la iglesia...

Me vienen a la cabeza bastantes jugadores homosexuales que triunfaron a nivel internacional a pesar de ser gays confesos. ¿Cuantos sacerdotes homosexuales conoceís?

Cuando voy a un estadio de futbol no me dicen como tengo que comportarme en mi vida privada. Cuantas veces habeis escuchado lo de "Vivir en pecado".

Cuando el presidente de la Fifa sale por la tele no le dice a la gente si puede o no usar preservativo. LA postura del Papa respecto al SIDA en Africa me parece cuanto menos cuestionable.

no se, eran solo unas "pequeñas" reflexiones que me han pasado por la cabeza...

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